La moda flamenca desfila cada vez con más descaro por pasarelas internacionales

 

Ana Pérez Luna

18 de abril, 2018

Una entrevista publicada en El Plural

 

La Feria de Sevilla se tiñe estos días de colores, formas y texturas: volantes de capa y pequeños, manga larga y de farol, estampados lisos, floreados y de lunares. Recogidos y sueltos. Peinetas o flores rasas. El Real se convierte en toda una concentración de mujeres ataviadas con sus elegantes vestidos, conocidos coloquialmente como vestidos de gitana. Durante meses, muchas de ellas han permanecido atentas a ese gran evento que es SIMOF y que marca la tendencia de cada mes de abril.

Pero el Salón Internacional de la Moda Flamenca no solo se ha restringido a apostar por una u otra moda, sino que ha conseguido innovar: el traje de flamenca hoy se investiga en relación a sus tejidos así como a nuevas y más atrevidas formas.

Detrás de esta industria que ha conseguido abrirse paso y para la que SIMOF ha sido una herramienta clave, la figura de Raquel Revuelta, una mujer adelantada a los tiempos que ya empieza a trabajar en nuevos proyectos.

 



Desde su aparición en la vida pública nacional como Miss España en el año 1989, Raquel Revuelta no ha parado: empresaria de la industria de la moda, embajadora de distintas marcas, firmas y acontecimientos, comunicadora, blogger, promotora de multitud de actividades y eventos… ¿En qué faceta se siente más cómoda?

 

Lo que verdaderamente me hace ilusión es crear algo, ver que tiene sentido y comprobar su éxito. Es todo un proceso: concibes una idea, la trabajas y vives cómo se desarrolla el proyecto. Cuando además se trata de algún evento que ha tenido detrás meses de ardua tarea, satisface mucho ver el resultado final.

Es el caso del Salón Internacional de la Moda Flamenca que además, no solo ha conducido al éxito empresarial o personal, sino que ha terminado beneficiando a toda una industria.

Ahora, con perspectiva, me doy cuenta de lo que ha significado SIMOF: la reconversión de todo un sector que ha pasado de la economía sumergida a la profesionalización. 

Las mujeres andaluzas consumíamos el traje de flamenca, como ahora, lo usábamos cada año. Pero lo que entonces existían eran talleres casi clandestinos. Ya desde pequeñas solíamos acudir a algún pueblo de la provincia para que nos confeccionasen nuestro traje. Estas mujeres, que cosían en casa con su equipo, con el tiempo y mucho esfuerzo han salido de la economía sumergida, han adquirido visibilidad, se han profesionalizado y hoy son empresarias. Han pasado de costureras a modistas. Y además ha aparecido la figura del diseñador.

 

Su esfuerzo y trayectoria la hacen una perfecta embajadora de la marca Andalucía. Ha contado con diversos reconocimientos de entidades como la Junta de Andalucía, la Asociación de Empresarias de Sevilla o la Cámara de Comercio. ¿En algún momento de su vida profesional ha sentido que el hecho de ser andaluza le perjudicaba? ¿O cree que esto forma parte más de un tópico que de la realidad del día a día?

 

 Claramente sí, ese estereotipo existe fuera de nuestras fronteras. Es algo que molesta mucho porque nuestra capacidad y forma de organizar el trabajo pueden ser distintas a las que se dan en otras zonas de España con otros climas o distancias geográficas donde, en definitiva, se conciben y planifica la vida de forma diferente a la nuestra. Esto no quiere decir que nosotros seamos menos trabajadores o nos organicemos peor, simplemente lo hacemos de otra forma igual de productiva. Lo importante es conseguir los objetivos marcados.

Mi empresa, DOBLEERRE, nacida en el sur precisamente, exporta nuestra seña de identidad y nuestra manera de entender la vida a través de distintas actividades relacionadas con el gran talento que surge aquí.

A SIMOF se suman otros eventos como Andalucía de Moda, que reúne a los diferentes profesionales de la moda y de la costura más importantes del sur; SIQ, Sevilla Handcraft & Fashion, donde se dan cita el diseño y la artesanía en un marco incomparable como pueden ser los Reales Alcázares con la Catedral de fondo; y este año el I Concurso “Diseñadores noveles Doñana D’Flamenca” centrado en la moda flamenca rociera, que ha tenido un estupenda acogida.

Soy una enamorada de mi tierra y de la forma de entender la vida andaluza y no concibo un mejor escenario para desarrollar mi trabajo que un paisaje tan monumental y atractivo como el andaluz. Aunque sume alguna complicación al trabajo por tratarse de escenarios que no están especialmente acondicionados para eventos, el resultado final compensa esta dificultad porque queda muy espectacular.

Un producto presentado en un escenario privilegiado como el que tenemos en nuestra región, se convierte en algo excepcional y además promocionamos nuestra tierra que es un gran reclamo turístico.

 

En SIMOF 2018 se han exhibido más de 1.500 trajes, ha contado con treinta y dos pasarelas profesionales, más de cincuenta diseñadores y firmas, el Certamen de Diseñadores Noveles con la participación de ocho nuevas promesas de la Moda Flamenca… No cabe duda de que es mucho y positivo lo que mueve la moda flamenca en términos económicos, comerciales y turísticos. ¿Qué tal la implicación de administraciones e instituciones en algo tan importante para Andalucía?

 

Las instituciones apoyan aunque no lo suficiente, creo que a un Salón Internacional de la Moda como es SIMOF se le podría sacar mayor partido. El simple hecho de que sea FIBES el lugar que acoge este evento anual, ya es una muestra del interés y apoyo. Sin embargo necesitamos una mayor implicación.

Uno de mis reclamos, por ejemplo, se centra en la necesidad de cuantificar los datos económicos del sector, una información de la que no se dispone a día de hoy. Al final son esos datos económicos los que ponen en valor un sector.

 

Hablando de datos económicos, parece que estos empiezan a apuntar a una cercana salida de la crisis ¿qué augura para el sector de la moda flamenca en los próximos años?

 

Al sector le auguro un futuro muy prometedor, cada vez son más los profesionales que se unen a él. Antes eran contados los diseñadores que elaboraban un traje de flamenca, ahora son muchos más y más expertos. Esta industria se ha profesionalizado, en los centros de formación andaluces existe incluso una asignatura concreta centrada en esta disciplina y se ha convertido en la asignatura estrella.

Un futuro cada vez más profesional revertirá necesariamente en un mayor rendimiento para nuestra comunidad. Confío en que desde la política lo vean así también. EXTENDA, la Agencia Andaluza de Promoción Exterior, que suele hacer grandes esfuerzos, este año ha conseguido atraer en torno a SIMOF a compradores de distintos mercados: China, Perú, Italia y EE.UU.

Algunos de los diseñadores que hicieron su showroomcon ellos se mostraron muy satisfechos. Habían vendido y según nos trasladaban, tenían gran parte de la temporada, como quien dice, resuelta. Esa es una excelente noticia.

 

Son ya veinticuatro las ediciones de este potente escaparate de la moda flamenca a nivel internacional. Su apuesta por el impulso y la consolidación de este gran evento ha sido determinante, ¿qué considera más importante la proyección interior o exterior del Salón Internacional de la Moda Flamenca? Porque se trata de un evento al que, como nos dice, empiezan a asistir empresarios procedentes de otras partes del mundo.

 

Tenemos que ser realistas: SIMOF es una feria, en principio, nacional, al nivel de la Mercedes-Benz Fashion Week pero con la moda flamenca como temática principal.

La moda flamenca tal y como nosotros la concebimos, se usa en el sur. Pero es cierto que muchas mujeres de otras zonas del país que visitan la Feria Internacional de Moda Flamenca han empezado a consumirla porque les gusta vestirla en eventos o ferias de otros lugares. También a nivel internacional se celebran ferias, es el caso por ejemplo de lugares como Miami.

Esto es así, tenemos una manera muy atractiva de concebir y de entender la vida y la fiesta, eso hace que otros puntos del mapa terminen importándola. Pero es verdad que SIMOF nace como una muestra de las propuestas del traje de flamenca de nuestros diseñadores andaluces.

 

El mundo de la moda cuenta quizás con un injusto sesgo de “superficialidad”por tratarse de un sector muy relacionado con la belleza. Sin embargo, usted ha sabido mostrar al público valores que van mucho más allá de la estética, ha promovido eventos que proporcionan un espacio y una visibilidad muy necesarias para colectivos como jóvenes emprendedores, mujeres de etnia gitana, personas con algún tipo de discapacidad. ¿En qué medida es esto importante para usted? ¿Cómo acoge la sociedad andaluza estas iniciativas?

 

Es algo muy importante para mí. Como decía, soy una enamorada de mi tierra y de la vida. Me encanta vivir y me parece que cada día es un regalo. Sin embargo, existe la gran incongruencia entre el amor que tenemos a la vida y el trato que damos al entorno. Estamos destruyendo nuestro mundo y creo que no somos conscientes de hasta qué punto.

Intentamos que en nuestros eventos haya un espacio, un momento para la concienciación. Para impulsar acciones concretas primero tienes que creértelo y en esto, nunca mejor dicho, estamos muy verdes.

En Andalucía de Moda existe un día verde, se trata de un día sostenible en el que lanzamos un mensaje de concienciación desde el sector para todo el mundo: tenemos que ser más responsables con nuestro ecosistema y más solidarios con la personas que tienen mayores dificultades, personas con discapacidad o en riesgo de exclusión social.

Tenemos también proyectos con ECOEMBES, que en esta última edición de SIMOF ha desarrollado una original acción con Lourdes Montes y Rocío Terry: el primer traje de flamenca con tejidos reciclados.

 

Ciertamente, llama la atención la diferencia que marca el vestido de flamenca frente a otros trajes regionalistas. El primero es algo vivo que cada año luce nuevas tendencias en su diseño, variaciones en la moda de sus complementos e incluso peinados, mientras otros permanecen más anclados en su estética clásica. ¿Cree que tiene esto que ver en algún punto con la identidad o la creatividad andaluzas?

 

Es el único traje regional que ha evolucionado con el tiempo. Sigue existiendo el traje clásico y riguroso pero hoy cualquier mujer encuentra un vestido acorde con su espíritu, incluso una rockera.

Mi opinión es que, para empezar, es un traje que favorece mucho a la mujer. Su forma, su colorido, sus complementos favorecen, y eso invita a querer usarlo. El propio uso hace que evolucione. Ahí puede estar la clave.

Además, sin duda, el espíritu inquieto y creativo de los productores de esos trajes, nuestros diseñadores andaluces. Esa seña de identidad que recogen ellos en nuestro traje regional es tan bonita y tan preciada que ya trasciende de lo regional a lo urbano.

La evolución que está sufriendo la moda actualmente, que además contará con un largo recorrido, es hacia una moda de inspiración flamenca. Lo estamos viendo ya en salones internacionales de moda, incluso en diseñadores internacionales que beben de nuestras señas de identidad y se inspiran en nuestros símbolos.

Desde las chaquetillas toreras, los bordados que recuerdan a los mantos de nuestras vírgenes,  las pasamanerías y encajes, los volantes, hasta los lunares que vemos en las pasarelas internacionales pertenecen a nuestra cultura. Y vamos viéndolos cada vez desfilar con ‘más descaro’a nivel mundial.

Esa es la apuesta y el objetivo que yo me he marcado, la moda de inspiración flamenca. Creo que es algo clave también para el empleo y la riqueza del sector, porque ayudará a romper con la estacionalidad. Cuando terminan las ferias, que suelen prolongarse desde abril hasta octubre aproximadamente, se acaba la temporada de ventas.

Esa moda sí se puede exportar y ya hay proyectos en marcha.

 

Un destino ideal para la moda y el shopping más allá de Andalucía…

 

Me gusta mucho Nuevo York, creo que es el destino shopping ideal. No solo para comprar, también para aprender. Siempre vuelvo con las pilas cargadas. También, claro, están París y Roma.

 

¿Cree que lugares de Andalucía como su capital, Sevilla, podrá aspirar en algún momento a convertirse en un destino de compras?

 

París, por ejemplo, fue un invento. Es decir, no existe una moda parisina concreta, se creó el concepto y se apostó por él.

Aquí tenemos todos los elementos para que sea así. La moda de inspiración flamenca es un perfecto aliciente para que las instituciones impulsen el sur como destino turístico de compras. Cualquier consumidor que quiera comprar moda flamenca tiene que venir al sur, es donde están los diseñadores y es el corazón de esta moda.

A mí me enorgullece mucho ver a Yves Saint Laurent o a Moschino crear moda de inspiración flamenca, pero es importante que se conozca su origen, que es el sur de España.

Sería una pena que, por ejemplo, ocurriese algo como lo que ya pasó con el aceite de oliva, producido en nuestra tierra y comercializado por otros países, como Italia.

 

¿Cómo vive Raquel Revuelta estos días de feria?

 

Mi feria es muy familiar y con pocos compromisos. Aunque finalmente siempre hay que atender a gente que viene de fuera, la disfruto mucho con los amigos y las personas cercanas. Intento que sea mi momento y relajarme.

 


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