Oporto, la ciudad que embriaga

 

Portugal es siempre un destino especial para el viajero. Es un lugar que ofrece un sinfín de encantos pero, sobre todo, es un país pausado, encantador y bello. Cada ciudad conserva, dentro de sus particularidades, esa autenticidad lusa que nos hace reconocer este rincón del mundo en mínimos detalles como su pavimento adoquinado o sus fachadas de azulejo

 

Ana Pérez Luna

1 de agosto, 2018

 

Oporto es la perfecta conjunción de elementos estéticamente antagónicos. Porto, como la llaman la gente del lugar, es una mezcla de una solemne arquitectura, herencia de un pasado majestuoso, y el moderno enfoque urbanístico que se impone en los últimos tiempos.

 

La segunda ciudad más importante de Portugal es también una de las más románticas del mundo. Entre sus armas de seducción se encuentran, sin lugar a dudas, sus sabores. Una gastronomía que conquista nuestro paladar desde el primer momento de nuestra estancia hasta el minuto final.



 

Recorrer la ciudad a través de sus famosos puentes y las sinuosas calles de su casco antiguo es la mejor forma de dejarse embriagar por todo el color, el sabor, el vino, la música y la cultura que nos ofrece.

 

Precisamente nuestra primera recomendación es subirse al mítico y coqueto tranvía y dirigirse al centro histórico, declarado en 1996 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Y pasearlo hasta no poder más, porque hay muchísimo que ver.

 

  

Ayuntamiento de Oporto

Está situado en la Avenida de los Aliados, en el corazón del centro de la ciudad y, junto a la Torre de los Clérigos, es el edificio más visitado. Se empezó a construir en 1920 y cuenta con una fachada adornada de esculturas y una torre de 70 metros.

 

Estación de trenes de San Bento

Data de principios del siglo IX. Sus paredes están adornadas con 20.000 azulejos que recrean la Historia de Oporto. Se trata del mayor mural elaborado con esta técnica.

 

Torre de los Clérigos

Tanto la Torre como la Iglesia a la que pertenece ésta son obra del italiano afincado en Portugal, Nicolau Nasoni, uno de los mayores referentes en la arquitectura barroca del siglo XVIII. Sus 75 metros (240 escalones) de altura la convirtieron durante mucho tiempo en un punto de referencia para las embarcaciones que navegaban por el rio Duero.

 
Iglesia de San Ildefonso

Es de estilo barroco y fue construida a principios del siglo XVIII. En su fachada identificaremos la misma decoración de la estación de San Bento. Y es que sus 11.000 azulejos fueron decorados por el reconocido pintor portugués de origen tangerino, Jorge Colaço. En su interior podremos ver bellísimas obras de arte barrocas, vidrieras policromadas y un órgano conformado por más de 1.000 tubos.

 

Catedral de la Sé de Oporto

Es una visita ineludible. La Catedral de Oporto, declarada Monumento Nacional, comenzó a construirse en el siglo XII, y comporta varios estilos arquitectónicos: románico, gótico y barroco. En su interior cuenta con uno de los más bellos cabildos cuya decoración recrea en azulejos la Metamorfosis de Ovidio. Para acceder a la estancia hay que abonar 3€ extra que, sin duda, merecen la pena. También hay que subir al mirador y contemplar las maravillosas vistas del Duero, la ribera de Vila Nova de Gaia y toda la zona de bodegas que también recomendamos visitar.

 

Praça da Liberdade

Es la plaza más importante de Oporto un lugar simbólico donde se erige una enorme estatua ecuestre del rey Pedro IV mostrando al pueblo la Carta Constitucional.

 

Librería Lello & Irmao

Sería un pecado visitar Oporto y no pasar por esta librería, pues se trata de la más famosa de Portugal y, según coinciden revistas y medios especializados, una de las más bellas del mundo. Actualmente, dada la enorme cantidad de visitas que recibe, se cobran 3€ para acceder, cuantía que se descuenta si decidís comprar algún ejemplar. De estética modernista, este lugar data del año 1906 y en su fachada, a modo de bienvenida, te toparás con dos figuras femeninas que representan al Arte y a la Ciencia. Como anécdota te contaremos que aunque su majestuosa escalinata central y su alfombra roja se atribuyen al rodaje de una de las escenas de la famosa saga Harry Potter, lo cierto es que esto no es así, tan solo sirvió de inspiración.

 

Shopping

 

Si os apetece un respiro y os gustan las compras, recomendamos dos opciones. Bien, la Via Catarina, la calle más comercial de Oporto. Bien, si el bolsillo os lo permite y preferís las grandes firmas, podéis desplazaros al barrio de Foz do Douro, en la zona occidental,

 

La cita gastronómica

 

La zona de la Ribeira es la más animada, perfecta para degustar un buen vino de Oporto y tomar contacto con los sabores del lugar. La orilla de río está llena de terrazas y restaurantes y si os apetece cruzar al otro margen, allí descubriréis la verdadera tierra del vino, Vila Nova da Gaia. Es una pequeña ciudad donde están ubicadas las grandes bodegas, que además ofertan visitas y catas. Si sois amantes del vino, tenéis una cita en el Museo del Vino.

 

Los platos estrella de Oporto son los callos (tripas) y, como no, el bacalao portugués. Los habitantes de esta ciudad son conocidos como tripeiros, una denominación que, según cuenta la leyenda, se remonta a principios del siglo XV cuando los portugueses fletaron barcos para conquistar Ceuta. El pueblo, generoso, cedió los mejores manjares a sus conquistadores y conservó las tripas para su consumo diario. Se trata de un plato muy parecido al cocido madrileño.

 

Otro bocado típico del lugar es la Francesinha, una especie de sandwichrelleno de distintos tipos de carne y sabrosísimo. Los más ricos puedes probarlos en la Rua de Passos Manuel.

 

Si viajáis con niños merecerá la pena darles una tregua. Y por qué no, algún capricho, sobre todo en lo que a dieta se refiere. Podéis reservar una comida para visitar el McDonald’s de Oporto, ubicado en la Avenida de los Aliados. Sorpresa: Se trata de uno de los restaurantes más lujosos de la famosa cadena. Está en el interior de un edificio modernista cuya fachada perteneciente a un antiguo café  aún se conserva.

 

Para adquirir y disfrutar de la comida natural y fresca podéis visitar el mercado más importante de Oporto, el Mercado do Bolhâo

 

Por último, café o licor obligado en el Café Majestic (1921) tradicional punto de encuentro de escritores y “culturetas”.

 

Para degustar los sabores portuentes os recomendamos el artículo de Curro Aguilera “Oporto: crueldad y venganza a mesa y mantel”.

 

Crucero por los 6 puentes

 

Si hay una imagen simbólica de Oporto, esta es la del Puente de Don Luis I. Une Oporto con Vila Nova da Gaia a través de 400 metros de longitud y dos niveles que permiten el tránsito de peatones, vehículos y del propio metro. Su inauguración, en 1886, fue muy celebrada por la evidente necesidad de comunicación ante un creciente tránsito comercial. No es difícil adivinar el estilo de la mítica torre parisina en su estética, pues fue diseñado por Téophile Seyrig, discípulo de Gustave Eiffel.

 

 

Muy recomendables las excursiones que, a través del río, os mostrarán los 6 puentes de la ciudad que despide al Duero en su desembocadura hacia el Atlántico.

 

Otras citas importantes

 

Como veis, Oporto es mucho Oporto y si de verdad queréis aprovechar la ciudad al máximo será necesario reservar más de un par días

 

Os sugerimos como colofón final una serie de emplazamientos entre los que quizás podáis elegir los que más se adapten a vuestros gustos e intereses:

 

La Fundación Serralves

Esta gran institución cultural es hoy una especie de contenedor de arte, exposiciones y eventos. La Casa Serralves, históricamente perteneciente a aristocracia, fue ampliando su espacio y su funcionalidad en distintas etapas, sobre todo tras la adquisición de esta por parte de Ministerio de Cultura y la creación de la Fundación como tal. Sus jardines son una preciosidad.

 

Casa da Música

Es una sala de conciertos de proyección internacional. Su diseño modernista y rompedor es obra del arquitecto holandés Rem Koolhaas.

 

Palacio de la Bolsa

Visitado por más de 200.000 turistas al año y actual sede de la Cámara de Comercio e Industria de Oporto. Cuenta con una espectacular escalinata, una impresionante biblioteca y 11 salas que acogen recepciones y eventos del más alto nivel. Entre estas salas destaca el Salón Árabe, inspirado en el Palacio de la Alhambra de Granada.

 

El Palacio de Cristal y sus jardines

Lamentablemente por mucho que busquéis el Palacio de Cristal no lo encontraréis porque el edificio inspirado en el Crystal Palace de Londresque databa del año 1865 y que diseñado por el arquitecto ingles Thomas Dillen, fue sustituido -horror- por un pabellón de eventos.

Sí se conservan sus jardines, tan impresionantes como sus vistas sobre la ciudad. Un lugar para la paz y el descanso entre la naturaleza y el agua, muy presente también.

 

Coliseo de Oporto

Se trata de una de las salas de conciertos más reconocidas de toda Europa. Elegida la ciudad como capital europea de la cultura en el año 2001, el recinto acogió su gala inaugural.

 

Cine Teatro Batalha

Inaugurado en  1947, hoy es un edificio con interés arquitectónico de estilo Art déco.

 

Casa do Infante

La que es hoy sede del Archivo Municipal de Oporto fue en su día la única residencia oficial de la Casa Real portuguesa en Oporto. Construida a principios del siglo XIV, vio nacer a uno de los reyes más reconocidos por la Historia: Enrique el Navegante.

 

Museo de la Prensa, Diarios y Artes Gráficas

Imprescindible para profesionales del periodismo y amantes de la imprenta.

 


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