13 razones para que vengas (por fin) a Jaén

 

Te gusta viajar. Haces, al menos, un gran viaje al extranjero al año. Y cada fin de semana te pegas una escapadita. Te conoces Andalucía de Punta (Umbría) a Cabo (de Gata). Sin embargo, nunca has visitado Jaén capital. Pues bien, en Maleta Mundi, como en la famosa serie de televisión, te damos 13 razones para que te decidas, por fin, a conocer la capital del Paraíso Interior. Si eres de los que dice “nunca he estado en Jaén capital, es la única ciudad andaluza que no conozco”… Bienvenido a tu cita.

 

Miguel Ángel Parra

25 de abril, 2018

 

Un artículo publicado en El Plural

 

La Catedral de Jaén. Fran Cis on Flickr (CC BY 2.0)

1. La Catedral

 

La Santa Iglesia Catedral de la Asunción de la Virgen está considerada una de las más importantes del Renacimiento español. Su arquitecto fue Andrés de Vandelvira. La impresionante seo se encuentra incluida en la Lista Representativa de Patrimonio desde 2012. Se consideró que sirvió de ejemplo para la construcción de numerosas catedrales en España y Latinoamérica (México DF, Cuzco, La Habana…).  Su candidatura a Patrimonio Mundial de la Unesco se está impulsando de nuevo. En su interior se encuentra el Santo Rostro, uno de los paños con los que supuestamente la Verónica secó la cara de Jesús de camino al Calvario, y que los devotos visitan todos los viernes. Antes de salir, detente ante el cuadro ‘La Virgen de las Tijeras’. La leyenda cuenta que a quien encuentre las tijeras y la aguja se le cumple un deseo. También es tradición buscar la famosa ‘mona’ de la Catedral. La figura de un mono con turbante sentado al estilo árabe tallada en algún punto del exterior de la Catedral.



 

 

 

2. Baños Árabes

Posiblemente no lo sepas pero Jaén alberga uno de los baños árabes más grandes de España, con una extensión de 450 metros cuadrados. Ubicados en los bajos del Palacio de Villardompardo, los también llamados ‘Baños del niño’ fueron construidos a principios del siglo XI. Cuentan con un vestíbulo y tres salas (caliente, templada y fría). Su restauración en 1984 mereció la Medalla de Honor de la Asociación Europa Nostra. En la actualidad, los Baños Árabes de Jaén se han convertido en uno de los principales focos culturales de la ciudad, con ciclos de música y exposiciones. Desde su terraza se contemplan unas impresionantes vistas de toda la ciudad y de las sierras que la rodean.

 

 

 

 
3. Judería

La presencia de judíos en la capital jiennense se prolongó durante unos doce siglos. Fruto de esta presencia es este barrio de estrechas y empinadas callejuelas que, desde 2005, pertenece a la Red de Juderías de España ‘Caminos de Sefarad’. La Judería de Jaén, declarada Bien de Interés Cultural, se sitúa en torno al barrio de San Andrés y es una de las joyas de la ciudad. Sin embargo, es poco conocida por los foráneos y poco valorada por los locales.

 

 

 

Castillo de Santa Catalina. Olga Berrios on Flickr (CC BY 2.0)

4. Castillo de Santa Catalina

La ciudad de Jaén cuenta con su particular atalaya, un castillo construido por Fernando III El Santo tras la conquista de la ciudad en 1246 sobre una antigua alcazaba árabe del siglo IX. El Castillo de Jaén cuenta con un centro de interpretación para explicar su historia. Junto a él se encuentra el Parador Nacional y también el mirador de la Cruz, que ofrece las mejores vistas de la ciudad.

 
5. Tapas

Si pide una cerveza o un refresco en un bar de Jaén, no se sorprenda si le ponen un pincho moruno, unos huevos con patatas o hasta una hamburguesa. Y menos, cuando pida la cuenta. ¡En Jaén las tapas son gratis! Pida unas aceitunas de cornezuelo en la taberna ‘El Hortelano’. Saboree unas migas en el bar ‘Cuatro esquinas’. O elija su propia tapa en el Santuario. Todos en el barrio de San Ildefonso, típica zona de tapeo de la ciudad. Por el centro, puede hacer una ruta que incluya paradas en el Panaceite, las animadas plazas del Pósito y Deán Mazas o la Plaza de la Constitución. Y déjese sorprender por las tostas de aceite, tomate y jamón o queso, o por un platito de habas con jamón. El Bulevar, pese a ser la zona más nueva de la ciudad, también mantiene la tradición de las tapas.

 

 

 

Feria, Jaén. Rafa Marcos on Flickr (CC BY-ND 2.0)

6. La(s) Feria(s)

La ciudad de Jaén cuenta con dos ferias. Una feria grande, que se celebra en otoño en honor de San Lucas. Y otra más pequeña justo antes del verano, dedicada a la Virgen de la Capilla, una de las copatronas de la ciudad, junto a Santa Catalina. La primera (que es la última del calendario oficial de ferias) se celebra en torno al 18 de octubre y suele abarcar dos fines de semana. Se celebra en el Recinto Ferial situado en las afueras, un espacio con casetas de acceso libre y albero.  Cuenta con todos los ingredientes de las ferias andaluzas: trajes de flamenca, corridas de toros y sevillanas. La segunda feria se celebra en torno al 11 de junio. Tiene lugar principalmente en el centro de la ciudad, en el Barrio de San Ildefonso. Lugar donde se apareció la Virgen en el año 1430 y donde cada año se le hace una ofrenda floral. En esta feria suelen verse más los trajes típicos de la ciudad: de pastira, los de ellas, y de chirri, los de ellos.

 

 

 

7. Gastronomía

Independientemente de las tapas, la oferta gastronómica de Jaén se convierte en otra razón más para visitar la ciudad. Algunos de los platos más típicos de la capital son la pipirrana (un picadillo con tomate, pimiento, huevo y atún), las habas con bacalao, la ensalada de perdiz y el potaje de habas con berenjena. En todos ellos, como no podía ser de otra manera, el ingrediente estrella es el aceite de oliva virgen extra (AOVE) de esta tierra, con el que también se elabora hasta un helado de aceite de oliva. Tampoco deje pasar la oportunidad de probar el lagarto ibérico y, si va en primavera, los caracoles en caldo.

 

 

 

8. Las tascas 

A los pies de la Catedral, a través de la calle Campanas, se accede a esta curiosa zona. Está repleta de bares típicos y tabernas repartidas por un laberinto de callejuelas con encanto frecuentado principalmente por los vecinos del Centro. El recorrido pasa por la Taberna Alcocer, para degustar su espléndida cocina. La Barra, para probar su delicioso Rossini (una especie de sangría). O el Bar 82, donde deleitarse con sus almejas, su pulpo a la brasa o sus habas con tomate. Visita obligada merecen las tabernas más antiguas de la ciudad: La Manchega, de 1886, con una espectacular carta de tapas y bocadillos; y El Gorrión, de 1888, donde además de degustar buenas tapas puede contemplar su famoso jamón incorrupto.   

 

 

 

 
9. La Atlántida

Un documental producido por James Cameron para National Geographic sobre la posible ubicación de la Atlántida ha puesto de nuevo en valor el pasado histórico de la ciudad. El equipo del cineasta se detuvo en el yacimiento de Marroquíes Bajos, en la zona norte de Jaén. Allí se hallaba un poblado de la Edad del Cobre de una gran extensión, casi 100 hectáreas. Y en él se han hallado miles de objetos y piezas arqueológicas. Llama la atención su complejo urbanismo, caracterizado por una serie de círculos concéntricos que servían como canales y fosos defensivos. Este detalle hace pensar que pudo tener casi 40.000 habitantes.

 

 

 

El Abuelo. Ramón Portellano on Flickr (CC BY 2.0)

10. El Abuelo

Los fervientes seguidores de la Semana Santa sin duda disfrutarán en la Madrugá del Jueves al Viernes Santo con la procesión más popular y con la cofradía más nazarenos de la ciudad: la de Nuestro Padre Jesús Nazareno ‘El Abuelo’. Una figura cargada de leyenda que consigue aunar el respeto y el reconocimiento incluso de los jiennenses no creyentes. El resto del año puede visitarse en el camarín de Jesús, a escasos metros de la Catedral.

 

 

 

11. El lagarto de La Magdalena

Una de las expresiones más populares de Jaén es ‘Vas a reventar como el lagarto de la Magdalena’. Y es que, cuenta la leyenda que un reptil gigante tuvo atemorizada a la ciudad hasta que un preso se ofreció a acabar con él a cambio de lograr su libertad. El hombre engañó al lagarto haciéndole comer carne rellena de pólvora y haciéndolo explotar después. Desde ese momento, el lagarto se convirtió en el símbolo de la ciudad. Hasta tal punto que llegó a dar nombre a numerosos establecimientos. Desde una marca de cerveza o diversas publicaciones, hasta un mítico festival de rock ya desaparecido. El animal también cuenta con un monumento en el mismo barrio que le da nombre y cuya iglesia, también llamada de La Magdalena, tiene las bóvedas cubiertas con formas de lagartos.

 

 

 

12. Los olivos

La provincia de Jaén es una de las más importantes, zona de producción de aceite oliva del mundo. La ciudad de Jaén está rodeada, casi sumergida, en lo que se ha dado en denominar el ‘mar de olivos’. Se trata de un impresionante paisaje que, si bien puede parecer monótono para algunos, lo cierto es que impresiona a todo aquel que llega a la capital del Santo Reino. No en vano, la Diputación Provincial ha impulsado la candidatura del ‘Paisaje del olivar de Andalucía’ para su declaración como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

 

 

 

13. Pasado Íbero

Jaén cuenta recientemente con una razón más para acercarse a ella. Acaba de inaugurarse el Museo Íbero de Jaén. El primer museo del mundo dedicado a explicar esta cultura. Cómo era la vida cotidiana de los íberos, sus ritos, sus costumbres… Todo ello, gracias a una importante colección de unas 3.500 piezas procedentes de conjuntos escultóricos ibéricos como el de Cerrillo Banco (Porcuna) y El Pajarillo (Huelma), de la necrópolis de Piquía (Arjona) o de la Batallas de Baécula.