Andalucía en una ruta de balcón en balcón
Laura Blanco Alegre
Laura Blanco Alegre
@lblancoalegre
15 de mayo de 2020

 

Tras dos meses viendo el mundo a través de su balcón, probablemente lo último que piense es en pisar uno. Sin embargo, hay balcones cuyas vistas son tan impresionantes que bien merecen asomarse a ellos. Así que cuando retomemos la posibilidad de movernos con cierta libertad, podremos disfrutar de recorrer Andalucía con una parada en cada provincia desde las primeras fases de la desescalada. Gracias a este post conoce Andalucía en una ruta de balcón en balcón. 

 

El Balcón del coño

Es sin duda el más conocido de la comunidad gracias a su popular nombre que no hace si no referencia a la primera expresión que se viene a la mente y a la boca de quien se asoma a este rincón de Ronda (Málaga). Y es que pocos lo conocen por su nombre real, el Mirador de la Peña de Berlanga. Se sitúa en el Paseo de la Alameda y ofrece unas impresionantes vistas de la Serranía de Ronda y el emblema de la localidad, el tajo de cien metros de altura que salva la garganta del río Guadalevín (desgraciadamente durante años usado como escombrera y no todo lo cuidado que debiera a su paso por la localidad) y que divide la ciudad vieja del barrio del mercadillo unidos gracias al Puente Nuevo, una obra de ingeniería civil del siglo XVIII. Tras un primer intento frustrado que se vino abajo en apenas seis años, se abrió en 1787, salvando los problemas estructurales del primer puente fallido fusionando la piedra misma del macizo del tajo con la estructura del puente (construido con esa misma piedra). De ahí que pese a ser una obra humana forme parte del paisaje natural cuyas mejores vistas son las del Balcón del Coño… siempre que no se padezca de vértigo a las alturas.

El conocido como Balcón del Coño, en Ronda (Málaga). Fotografía: Laura Blanco

El Balcón de Andalucía

Lo cierto es que son varios los miradores repartidos por la geografía andaluza que reciben este nombre pero si hay uno que lo merece por derecho es el del Cerro de San Cristóbal de Estepa (Sevilla), ya que desde él se divisan cuatro de las ocho provincias que componen la comunidad. Además de disfrutar de una vista panorámica de Estepa a sus pies, se vislumbran otros pueblos de la la provincia de Sevilla como El Rubio, Marinaleda, Écija o Herrera pero también localidades de Sierra Morena cordobesa como Puente Genil, la vecina Málaga (a apenas 50 kilómetros) y, en días muy claro, hasta las cumbres de la Sierra Nevada de Granada. Las vistas bien merecen el esfuerzo de la subida y además del paisaje, el mirador se encuentra justo detrás de los restos de la antigua alcazaba que amurallaba la ciudad estratégica, de la que se conservan la Torre del Homenaje y algunos paños de muralla. También en este lugar, origen de la ciudad, se puede visitar la Iglesia de Santa María la Mayor, construida sobre la antigua mezquita y que originalmente formaba parte del conjunto del Castillo. Su exterior es un compendio de edificio religioso-militar con mezcla del mudéjar inicial y el gótico de la ampliación iniciada por la Orden de Santiago, obra abandonada cuando la localidad fue convertida en Marquesado. En su interior tiene una imagen de San Juan Evangelista atribuida a Juan de Mesa. Ya de la época del Marquesado, señores de Estepa desde el siglo XVI hasta la desamortización, es el Convento e Iglesia de Santa Clara, visitable previa cita y con guía ya que su comunidad es de clausura. Una comunidad en cuyo archivo se encuentra la receta más antigua conocida del dulce por el que Estepa es conocida en el mundo entero y sus calles huelen a Navidad nada más terminar el verano, el mantecado.

 

El Balcón de Zabaleta

Van Gogh tiene su “Habitación”, Monet o Sorolla sus “Jardines”, Hopper sus “Ventanas” tras las cuales sitúa sus escenas y Rafael Zabaleta su propio Balcón, en este caso no pintado, sino de verdad. El Balcón de Zabaleta es un mirador en Cazorla (Jaén), por cierto recientemente remodelado para mejorar su accesibilidad y seguridad, que ofrece las mejores panorámicas de Cazorla, con las ruinas de Santa María y el Castillo de Yedra entre sus casas encaladas. Es la localidad vecina a la Quesada natal de Zabaleta, donde se encuentra el Museo y la Fundación dedicados a su obra. Aunque los cuadros de paisajes no son mayoritarios en su trayectoria, la sierra de Cazorla, sus cerros, sus olivares y sus campesinos sí aparecen en muchos de ellos como tema central o como escenario de fondo. Por lo que dedicarle un Balcón con vistas a esos paisajes que le inspiraron es el particular homenaje de la localidad a su ilustre vecino y un punto de visita obligado para quien se acerque a la sierra jiennense.

El Balcón de Zabaleta. Fotografía: Laura Blanco

El Balcón de la Peña Nueva

Arcos de la Frontera (Cádiz) es, todo él, un auténtico balcón de la sierra y los pueblos blancos de esta zona. Su propia geografía hace que esté jalonado de miradores, dentro del casco antiguo y a las afueras, que ofrecen unas vistas que no en vano resultaron estratégicas en las guerras entre moros y cristianos durante la reconquista. De su pasado árabe conserva las callejuelas estrechas y casas encaladas (hoy, como el resto de pueblos blancos, los vecinos están obligados a mantener esa estética en sus fachadas). Y de los primeros cristianos, puertas y torres de la antigua murada y castillo que hoy separan los distintos barrios de la localidad. La Peña Nueva es el cerro sobre el que se asienta la población con una perspectiva de la vega del Guadalete y la Sierra de Grazalema al fondo que hacían de Arcos de la Frontera un enclave estratégico (de hecho fue reino de Taifa). Junto a la Plaza del Cabido, antigua plaza de armas de la ciudad, la peña presenta un abrupto cortado a modo de tajo que, como el de Ronda, tiene unos 100 metros de altura. Sobre este precipicio hay una plataforma con balaustrada y pequeñas columnas blancas de soporte, incluso con una portada neoclásica a modo de acceso, que provoca al asomarse la misma exclamación que el de la vecina malagueña, por lo que el Balcón de la Peña Nueva comparte también el nombre popular del Balcón del Coño.

Arcos de la Frontera. Fotografía: Laura Blanco

Mirador de San Nicolás

Es sin duda una de las estampas más emblemáticas de Andalucía que lleva siglos atrayendo a gente de todo el mundo para admirar la mejor perspectiva del monumento más visitado de la comunidad y uno de los más visitados de España y del mundo, la Alhambra de Granada. Tiene suficiente longitud para ascender de la categoría de balcón a terraza (en realidad El Balcón de San Nicolás es el nombre de un restaurante situado en el lugar) aunque siempre se queda pequeño para la cantidad de visitantes que se acercan al lugar. Tiene fama de ofrecer uno de los más bonitos atardeceres del planeta. El lugar, ubicado en el emblemático barrio granadino del Albaycín, el más alto de la ciudad (de ahí las vistas) debe su nombre a la Iglesia de San Nicolás, construida sobre una antigua mezquita (de la que se conserva el aljibe) en el siglo XVI y que ha perdido todo protagonismo ante el mirador de la plazuela, hasta el punto de que suele estar cerrada ya que su estado de conservación no es el mejor. Aunque la panorámica que ofrece de la Alhambra ya compensa la subida, desde el Mirador de San Nicolás también se ve una perspectiva de la ciudad, la vega granadina y la Sierra Nevada al fondo. Conoce Andalucía en una ruta de balcón en balcón.



 

Acantilado del Asperillo

Entre las playas de Matalascañas y Mazagón discurre el sendero de la llamada Cuesta Maneli perteneciente al término municipal de Almonte (Huelva), una de las localidades integradas en el Parque Natural de Doñana, la joya medioambiental de Andalucía. El sendero está habilitado con una plataforma peatonal y vía verde que lleva hasta el borde mismo del acantilado del Asperillo, un corte seco del paisaje natural bajo el cual se despliega el paisaje dunar y el Atlántico. El mirador al borde del acantilado ofrece la panorámica en picado del contraste entre la fija arena amarilla y el azul oceánico, un paisaje en el que es posible adentrarse gracias al acceso habilitado para salvar el desnivel del acantilado. Es como mirar un cuadro desde fuera antes de poder meterse en él de lleno. Se trata de uno de los paisajes más diversos en un mismo espacio, eso sí, kilométrico, que ofrece Andalucía y además cambia permanentemente ya que las dunas están sujetas al continuo vaivén del viento que modifica a cada instante su fisonomía, igual que las olas. Un entorno además rico en flora y avifauna pues no en vano pertenece a una Reserva de la Biosfera como Doñana. conoce Andalucía en una ruta de balcón en balcón.

 

Mirador de la Plaza Nueva

La Plaza Nueva es el centro neurálgico de Mojácar (Almería) y desde la barandilla de su mirador no sólo se divisa las huertas que rodean esta localidad de aires moriscos, con calles empinadas y casas blancas, sino las vecinas poblaciones de Turre, Bédar, Los Gallardos, Vera, Garrucha, Cuevas del Almanzora o Villaricos, además del lecho del río Aguas, junto al cual se asentó Mojácar la Vieja. Es un lugar lleno de vida al que acuden no sólo los visitantes sino que es punto de encuentro de los locales para disfrutar en sus bancos de los atardeceres, compartir un tentempié en las terrazas de los locales de la plaza, llevar a los niños a jugar o simplemente pararse a charlar, es decir, todo aquello que el coronavirus nos ha robado de momento y que estamos deseando volver a hacer. Los mojareños cuentan con un rincón con unas privilegiadas vistas para hacerlo pero como buen balcón, está abierto a todo el que se acerque por allí cuando nos dejen. conoce Andalucía en una ruta de balcón en balcón.

 

Balcones y rejas de Córdoba

Tanto la provincia de Córdoba como su capital cuenta con excelentes miradores para disfrutar de su paisaje y patrimonio, como Las Ermitas, uno de los más populares. Pero, como ocurre con los patios, la decoración de los balcones y rejas es todo un arte en Córdoba. Tanto que, al igual que los primeros, cuenta con su propio concurso en el mayo cordobés, ese que también nos ha robado este año el coronavirus pero que volveremos a disfrutar. Por eso hemos querido cerrar esta Ruta de Balcón en Balcón en Córdoba y en vez de elegir las vistas desde uno de sus miradores, recomendar un paseo por la ciudad levantando en este caso la mirada hacia ellos. Recorrer las calles de barrios como San Basilio, admirar no solo las macetas de las fachadas sino las rejas y balcones de la famosa Calleja de las Flores o de vías como Postrera, Martín de Roa, Pastora y Cidros es uno de los mejores paseos para descubrir la esencia de una ciudad como Córdoba que siempre ha dado a sus balcones el protagonismo que estos días han cobrado para todos nosotros.

Esperamos que te haya gustado este post y conoce Andalucía en una ruta de balcón en balcón.


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